En España, cualquier sociedad —ya sea una S.L., S.A. o incluso una cooperativa puede reinvertir beneficios en distintas formas de inversión: bolsa, fondos, bonos, inmuebles, startups, depósitos, criptoactivos (con cautela) o instrumentos financieros alternativos. Lo importante no es si puede hacerlo (que sí puede), sino cómo hacerlo bien: con una estrategia, control contable, y planificación fiscal adecuada.
Para más información poneros en contacto con nuestros expertos
Por qué reinvertir beneficios
Las empresas con beneficios estables suelen acumular liquidez. Mantener ese dinero inmóvil en el banco implica pérdida de valor por la inflación. Por eso, muchas compañías eligen reinvertir beneficios para rentabilizar su tesorería.
Los motivos principales son:
- Evitar que el dinero pierda valor.
- Obtener rentabilidad sin comprometer liquidez inmediata.
- Diversificar fuentes de ingresos.
- Aumentar el valor patrimonial y la solvencia.
- Aprovechar incentivos fiscales por reinversión.
Qué tipos de inversiones puede hacer una empresa
Una empresa española puede destinar parte de sus beneficios a casi cualquier tipo de inversión financiera o real, siempre que no se convierta en su actividad principal si no está autorizada para ello.
1. Inversiones financieras
- Acciones o ETFs. Rentabilidad variable y dividendos.
- Bonos y deuda pública. Mayor estabilidad y menor riesgo. Un ejemplo: Bono Crealsa
- Fondos de inversión. Diversificación automática.
- Planes de pensiones de empleo o seguros financieros. Interesantes para planificación a largo plazo.
- Criptoactivos y activos digitales. Legalmente posibles, pero de alto riesgo y con incertidumbre regulatoria.
2. Inversiones reales
- Inmuebles. Compra o rehabilitación de locales, naves, oficinas o viviendas para alquiler.
- Startups o participaciones en otras empresas. Inversión estratégica o de diversificación. Un ejemplo: https://startupxplore.com/es
- Equipamiento o tecnología. Reinversión productiva para crecimiento operativo.
Cada opción tiene implicaciones contables, fiscales y de riesgo distintas.
Aspectos legales y contables en España
La normativa española permite a las empresas invertir sus excedentes, pero exige hacerlo de forma documentada y contable.
- Contabilidad:
Según el Plan General de Contabilidad (PGC), las inversiones deben clasificarse como:- Inversiones financieras temporales (corto plazo, cuenta 540–549).
- Inversiones financieras permanentes (largo plazo, cuenta 250–259).
También existen categorías específicas para inmuebles o activos intangibles.
- Fiscalidad (Impuesto sobre Sociedades):
- Los rendimientos (intereses, dividendos, alquileres) tributan como ingresos ordinarios.
- Las plusvalías se integran en la base imponible.
- Algunas participaciones significativas pueden acogerse a la exención por doble imposición (art. 21 LIS).
- Las amortizaciones, deterioros y gastos de gestión son deducibles si están debidamente justificados.
- Límites:
No hay un límite porcentual de inversión, pero la sociedad no debe tener la inversión como actividad principal si no está registrada como entidad financiera ante la CNMV o el Banco de España.
Beneficios de reinvertir los beneficios
| Beneficio | Descripción |
|---|---|
| Rentabilidad | El dinero ocioso puede generar ingresos adicionales. |
| Diversificación | Reduce el riesgo de depender solo de las ventas o la actividad. |
| Patrimonio | Aumenta el valor contable y la solvencia de la empresa. |
| Fiscalidad eficiente | Diferir impuestos y aprovechar deducciones o exenciones. |
| Crecimiento estratégico | Permite adquirir activos o participaciones clave para expandirse. |
Riesgos y precauciones
Reinvertir beneficios no es inocuo. Conviene tener un plan sólido.
- Riesgo de mercado: el valor de las inversiones puede bajar.
- Riesgo de liquidez: activos poco líquidos pueden dificultar pagos o nóminas.
- Riesgo fiscal: una mala clasificación contable o un error de declaración puede generar sanciones.
- Riesgo operativo: falta de control o segregación de fondos entre inversión y tesorería.
Por eso se recomienda definir una política de inversión corporativa, aprobada por los administradores, con límites claros de riesgo y horizonte temporal.
Cómo hacerlo paso a paso
- Analiza la tesorería. Calcula cuánto dinero puedes inmovilizar sin afectar la operativa.
- Define tu política de inversión. Establece objetivos, riesgos tolerables y horizontes.
- Aprueba formalmente la reinversión. El consejo o junta debe dejarlo en acta.
- Elige los instrumentos. Comparar rentabilidad, riesgo, liquidez y fiscalidad.
- Registra contablemente las operaciones. Aplica el PGC según tipo y plazo.
- Declara correctamente los rendimientos. En el Impuesto sobre Sociedades y, si aplica, modelos complementarios.
- Evalúa y ajusta periódicamente. Revisa la rentabilidad y la liquidez cada trimestre o semestre.
Ejemplo práctico
Supongamos que una empresa tiene 300.000 € de beneficio neto.
Decide distribuirlo así:
- 100.000 € → Reserva legal y dividendos.
- 100.000 € → Inversión en un fondo de renta mixta (5 años).
- 100.000 € → Compra de una nave pequeña para alquilar.
Si la inversión financiera obtiene una media del 5 % anual y el alquiler genera un 4 % neto, la empresa podría generar unos 9.000 € anuales adicionales (antes de impuestos), sin afectar su operativa.
En 5 años, eso podría suponer más de 45.000 € de beneficios extra, que se reinvierten a su vez, generando un efecto compuesto.
Fuentes y referencias
- Agencia Tributaria (AEAT): Ley 27/2014 del Impuesto sobre Sociedades
- Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC): Plan General de Contabilidad
- CNMV: Guía sobre entidades y productos de inversión colectiva
- Banco de España: Normas sobre inversión de sociedades no financieras
- Cuatrecasas / Garrigues / Deloitte Legal: informes sobre gestión de tesorería e inversiones corporativas (2023–2024).
- INE / Banco de España: informes sobre liquidez empresarial e inflación.

Conclusión
Reinvertir los beneficios es una estrategia inteligente y legal para hacer crecer el patrimonio empresarial, mejorar la rentabilidad y protegerse frente a la inflación.
No obstante, requiere planificación, control contable y acompañamiento profesional.
El objetivo no es “jugar” con el dinero, sino poner a trabajar los excedentes de forma estratégica, prudente y rentable.


Deja una respuesta